No es imposible


Recientemente hemos leido un artículo donde una yudoca decía que a la palabra “imposible” le sobraban dos letras : “IM” y es una forma muy optimista de afrontar los retos y superarlos (frase extraida de la cantante Rosana que aparece en un artículo de la Vanguardia  del 8 de nov de 2011, también hay una canción suya: “todo es empezar”).
Pero no vayamos a engaños y pensemos que “todo el monte es orégano”. No es imposible pero . . . . . ¡¡tampoco fácil!!. En antaño la gloria solo era para unos elegidos. Se decía que sólo los superdotados o quienes tenían un “don” podían conseguir alcanzar la cumbre. Quizá eso fue cierto en otra época. Hoy por hoy ya no es tan cierto.
Es verdad que aquellas personas con cualidades tendrán más opciones de triunfar, pero solo eso:opciones. Muchas veces se ven tan superiores, consiguen las cosas con tanta facilidad que no se preocupan y van abandonándose. Cuando vienen a darse cuenta, ni siquiera con sus “super poderes” pueden afrontar los retos planteados.
¿por qué es esto? Por haber una nueva generación: la de la constancia, la perseverancia, el tesón . . . . Estas personas pueden conseguir más metas y objetivos que los llamados innatos. Simplemente porque saben sus limitaciones, pero no se conforman con ellas e intentan superarse. No cejan en su empeño de conseguir ser el número uno. No se resignan y luchan. Caen y vuelven a levantarse, para volver a caer. Nadie más que ellos saben lo amarga que es la victoria . . . . ¡¡Y lo gratificante que es!!
Hay quienes piensan que estas nuevas generaciones ya no tienen espíritu de sacrificio, van a lo fácil. Puede que sea cierto pero solo hay que asomarse a la ventana para ver que, afortunadamente, no todos son así. Nuestros yudocas, como en toda “fauna”, son de diversos aspectos pero viven el espíritu del esfuerzo y de la ilusión. Aunque solo haya uno entre mil, merece la pena seguir con ellos, apostando por ellos.
Sí, quizá, en otras generaciones anteriores, nos sacrificábamos más, nos esforzábamos más y entrenábamos más. Pero también se tiraba la toalla antes, cuando se veía que solo los que tenían “cualidades” conseguían sus objetivos.
Esto ha cambiado. Ahora el nivel de conocimientos y preparación está más difundido. Nuevos métodos y sistemas hacen que quienes se esfuerzan, se sacrifican, consiguan su meta. Ya no es una exclusiva para el superdotado, sino que éste tiene que luchar contra un rival perseverante y con un sueño que no se rinde que ve posible llegar a la cima.
Todo esto es la reflexión tras la lectura de todos los esfuerzos y sacrificios realizados por una persona a la cual, quien la conozca, dirán “¡Que suerte tiene! estar entre las mejores de España y optando a una plaza olímpica” Pero nadie se ha preguntado cuántos sacrificios y penurias ha debido pasar para llegar a dónde está. Esta persona es CONCHI BELLORÍN, como, probablemente, pudiera haber sido cualquier deportista. Pero en nuestras manos ha caído un artículo sobre ella y por eso la mencionamos. Dicho artículo deseamos compartirlo con todos vosotros porque creemos que esto también es yudo. Dedicad unos minutos y leed el siguiente artículo:

A UN COMBATE DE CUMPLIR UN SUEÑO

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