Practicar judo refuerza valores familiares


En un artículo aparecido en la prensa norteamericana, se hace público uno de tantos beneficios existentes en la práctica de este deporte como son respeto, humildad, coraje . . ..  Sin embargo Eddie Liddie (actual director de alto rendimiento del USA Judo, bronce en las olimpiadas de Los Ángeles84) resalta que, para él, fue un momento importantísimo e inolvidable cuando subió al podio olímpico. Este logro fue gracias, también, a la influencia familiar. Sus padres, los dos cinturones negros de judo, lo introdujeron en este deporte para darles a él, hermanos y amigos, una actividad extraescolar saludable (no olvidemos que el sr. Liddie creció en “Upper Harlem”, barrio alto de Harlem).
“Mi padre era deportista mientras servía en el ejercito.  Su deporte favorito era pista y campo; mientras se encontraba en Francia aprendió Judo. Al regresar a USA, trabajó como oficial de policía en NYC y además era dueño de una tienda. En la parte trasera de la tienda comenzó a enseñar Judo a los muchachos del vecindario para darles una oportunidad de tener disciplina y aprender los valores del Judo que son también valores para la vida”. Expone Liddie en su entrevista.
Entre las actividades que se realiza en USA Judo, Liddie coordina todo lo relacionado con la elite de atletas y entrenadores que trabajan para formar parte del equipo Olímpico. “Yo desarrollo programas que ayudan a los atletas a llegar al equipo Olímpico; son las herramientas para que los atletas y entrenadores lleguen a su máximo potencial”. Y eso es exactamente lo que Eddie Liddie aprendió de sus padres, quienes siempre le empujaron a continuar la búsqueda de la excelencia en la práctica de Judo.  El extraordinario resultado de Eddie Liddie en los torneos de Judo le permitió  ganar una beca completa para la universidad, en Kentucky. De allí fue a Colorado Springs, donde se clasificó para el Equipo Olímpico de USA y donde actualmente vive y trabaja. El resto es historia: “Eventualmente me convertí en entrenador del equipo. Una cosa trajo a la otra”.
Para los Liddie, practicar Judo es una actividad familiar. Su madre, originaria de Cuba, comenzó a hacer Judo como una herramienta de defensa personal y llego a 2º Dan. Su padre 3er Dan.  Eddie Liddie es 6ºDan. “Mi hermano menor asistió y se graduó en la misma Universidad que yo y también hace Judo. Es una forma de vida para nosotros”.
Liddie habla con mucho cariño sobre el gran apoyo recibido de su madre durante el entrenamiento de judo y durante sus años de universidad. “Ella es sumamente tradicional y estricta. Entre esos valores en casa y el Judo, mi hermano y yo adquirimos mucha disciplina y enfoque. La práctica del Judo es un regalo para cualquier niño, porque permite centrarse en un logro, bien sea competir a un alto nivel o simplemente llegar al siguiente nivel de cinturón. Todo es el mismo enfoque y le permite a la persona pensar en el día a día y en el futuro, sin divagar”.
Esto mismo, enfoque estricto, compromiso y disciplina ha sido transmitido a la tercera generación de la familia. La hija de Eddie Liddie, Alexa “Está segunda en el ranking nacional. Mi hijo practica lucha y enseña judo, al igual que hice yo a esa edad en la secundaria, cuando mi padre me atrajo nuevamente a la práctica del judo.” Alexa Liddie comenzó a entrenar a la tierna edad de 5 años, y actualmente trabaja muy duro para alcanzar un puesto en el equipo Olímpico para Rio de Janeiro 2016. Tiene 21 años de edad.
En opinión de Liddie, el Judo “es un poco diferente con respecto a la edad para llegar a los Juegos Olímpicos. El atleta puede ser tan joven como de 15 años pero, prácticamente, nadie alcanza el nivel adecuado a esa edad. El promedio es entre los 21 y 27 años. Esa es la edad óptima para maximizar las opciones de ganar una medalla olímpica.”.
Eddie Lidie comenta que un niño puede comenzar a practicar Judo entre los 5 y 6 años de edad “pero debe ser siempre para divertirse, ejercitarse y desarrollar la coordinación motora.  Al hacer judo a temprana edad, aun cuando no continuaran, desarrolla la coordinación motora a un nivel que ayudará en cualquier otro deporte. Las habilidades básicas que se aprenden son varias, como el equilibrio y movimiento del cuerpo”. Con todo el problema de obesidad y falta de ejercicio que se observa en la infancia actual, el Sr. Liddie considera que el judo es una excelente opción para enseñar a conseguir objetivos alcanzables, disciplina y apego por el ejercicio físico en los niños.
Por último, Liddie realiza unas reflexiones como padre y entrenador que aun enseña a muchos niños en Colorado Springs, El dice: “Pienso que en la época actual el judo refleja los valores con los cuales crecimos las generaciones anteriores y que todos deseamos inculcar a nuestros niños.  Esto se facilita si tenemos la ayuda de una actividad como el judo, estructurada, que proporciona, al niño que lo practica, el sentido del esfuerzo positivo para alcanzar los objetivos y los valores fundamentales de respeto y disciplina. Cualquier niño que haya hecho judo, aunque sea por un tiempo, siempre recordará lo aprendido. Es una experiencia inolvidable”.

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