En familia


Ya hemos mojado el judogi. ¡Y de lo lindo! Las modificaciones en la sala han sido todo un éxito. Todos vieron la amplitud que tiene ahora y mejor aprovechamiento del espacio.

Aunque algunos no pudieron venir a la primera clase, lo harán a la segunda. Motivos personales y laborales les impidieron estar (aunque llamaron para disculparse) en la foto de FAMILIA.

Pues eso es lo que fue la primera clase de esta temporada. Una gran familia de amigos que una año más apuestan por su Club. Todos y cada uno de ellos, con muchas ganas e ilusión por empezar. Los más jóvenes y competidores, ansiosos por empezar a medirse. Los más mayores, contentos de volver a “pasar un buen rato entre amigos”.

Para inmortalizar este momento, hicimos la foto de rigor que, a petición de nuestra querida Celia, fue antes de comenzar la clase pues, así, “estamos todos bien peinados y sin sudar”. De todos modos, al finalizar la misma volvimos a sacarnos la foto para que estuvieran Raúl (quien por circunstancias laborales no pudo llegar antes) y David.

También tuvimos una visita amiga, Antonio Giménez quiso compartir tatami con nosotros en nuetro primer día. Ya le picaba el gusanillo y no ha dudado en estar presente por lo que le agradecemos la deferencia mostrada.

La sesión transcurrió “muy rápida” para todos. Hora y media que se fue sin apenas darse cuenta. Ejercicios aeróbicos, muy aeróbicos nos mostraron cómo estaban de condición física. Un poco de agarres y desplazamientos, finalizando con un un randori suelo, dieron el test de apreciación física necesaria para ver el estado de nuestros jóvenes competidores. Y hemos de decir con satisfacción que vienen con la tarea del verano hecha. Aún así tendremos que hacer más pruebas, ya más específicas, para conocer con más exactitud sus capacidades. Por eso en esta segunda sesión, los nombrados por MariJ, tienen unas pruebas físicas a las 19:00, previas a la clase de yudo que seguirá siendo a las 20:30. Al menos durante esta semana.

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