Gracias


image
Ayer fue el cumpleaños de nuestro SENSEI. A él no le gusta que lo llamen así. Dice que para tener esa categoría hay que saber mucho yudo y él está aún aprendiendo. sin embargo hoy él es nuestro protagonista y quiere agradecer a sus alumnos y amigos los detalles que ha recibido. Os dejamos con Quini, nuestro sensei:

Hoy me encuentro en la necesidad de expresar el agradecimiento y lo que siento por mis alumnos y amigos. Ayer fue un día especial, no por cumplir años sino porque era la primera vez que pido en mi trabajo librar el día de mi cumpleaños. El motivo: mi hija. Quería que la llevase al cole y estuviese todo el día con ella en mi “cuarenta y todos” cumpleaños. Y eso es lo que he hecho. Estar con ella. Desayunar juntos y jugar a las Barbies, además de ver Disney Chanel hasta la extenuación. Mi chato, mi hijo Myky, también me llamó para felicitarme. Mis padres, hermanos, esposa, suegros, cuñado . . .. ¡¡En fín!! lo de esperar.

Con esto de las nuevas tecnologías y “el feisbú” los amigos no se olvidan y también me han felicitado. compañeros, colegas . . . . Hasta ahí todo correcto. Se cumple el protocolo y agradecido estoy. Pero esto siempre lo esperas y nunca falla. Son los incondicionales sin los que la vida no sería tan fácil de llevar.

Pero siempre hay una guinda. Y la guinda ha durado dos días. Mis alumnos, amigos, compañeros . . . (Pues me cuesta llamarlos alumnos porque yo aprendo de ellos). Todo comenzó el martes. Una de mis alumnas, Candelita, junto con su madre, Candela (¡¡Madre mía!! con lo que me meto con Candela madre), me hicieron un regalo maravilloso. Una foto con una dedicatoria. Una foto cargada de sensaciones y valores. La final del Campeonato de España. Candela pierde y yo la consuelo .  .  . ¡¡Dios!! cómo me gusta la foto. Pero me gusta por quien me la ha regalado y cómo me lo ha regalado. No puedo más que emocionarme y estar agradecido.

Dedicatoria de Candelita

Al día siguiente, miércoles, día de mi cumpleaños. Todo el día “zumbando” el móvil. En el Facebook mis amigos me felicitan. Ronaldo Veitía fue el primero ¿ por qué será?. Muy sencillo los dos cumplimos años el mismo día.  Mi amigo Manolo también fue el primero por whatsapp.

Entre estos mensajes otro que no podré olvidar. “Mi Celia”, desde muy pequeña me fijé en ella. Aún recuerdo con pena la primera vez que la llevé a una competición oficial, el Campeonato de Andalucía infantil en Ciudad Jardín, Málaga. Su primer combate importante. Un pabellón grandísimo, lleno hasta la bandera . . . Primera experiencia y mala (su rival, en el suelo, la muerde) pierde el combate y sale llorando. Que mal me sentí. Como me dolió el haberme equivocado y haberla hecho pasar por tal experiencia. Más cuando me enseñó el brazo con el mordisco. Sin embargo luego, hasta el día de hoy, me ha demostrado ser una luchadora, muy grande y a la que quiero mucho. Y ella me escribe un texto que necesito compartir con vosotros: “Felicidades a esa gran persona, que nos hace grandes y ha  confiado siempre en nosotros. Espero verte cumplir muchos años más. Gracias por todo el apoyo y todo lo que nos has enseñado y enseñas. Eres muy grande. Un beso de tu ‘pequeñita’.”. . .  Mi Celia ya tiene dieciocho años. Está cursando el primer año de Educación Fisica en la Universidad. Y es lo que más orgullo me da. Que será una gran profesora y mejor yudoca. Seguro.

Llega la hora de la clase . ..  Miércoles. Los lunes y miércoles suele ser floja la clase y vienen pocos a entrenar. Salvo los incondicionales que vienen hasta los domingos (David, Antonio, Joaquín  y Candelita). Empezamos la clase, entrenamos como siempre. Y ya finalizando, en los estiramientos, ¡¡se va la luz!! De fondo un cumpleaños feliz me recuerda que es mi día. Belén, Candelita y Masha habían planeado la trama. ¡¡Un pastel delicioso!!, Alfonso .  . . Lo dicho. No te digo más.

Y este ha sido mi cumpleaños un año diferente. Un cumpleaños a recordar. Gracias amigos. Gracias por hacerme sentir bien y por saber que además de yudo nos transmitimos grandes valores que perdurarán siempre. Gracias por ser como sois y llenar tanto mi vida.

A mi mujer y mis hijos. Gracias por hacerme feliz cada día que pasa. Sois el motor de mi vida.

 

Los comentarios están cerrados.