Intensidad VS duración


Universidad Utah    Hemos encontrado un artículo que nos ha parecido interesante y compartimos con vosotros. Si bien el título es bastante claro, no quizá su comprensión. La exposición del mismo es la práctica deportiva de un modo habitual, frecuente, formando parte de nuestra vida cotidiana y no como algo puntual y de fines de semana.
Es curioso oír a muchas personas decir que practican deporte: “sí, yo los sábados voy a practicar padel (por decir un deporte, este nos parece un buen ejemplo por estar de moda en un sector específico de población sedentaria) y me tiro tres horas”. Es un error pensar que estamos haciendo deporte. En verdad, nos estamos pegando una paliza de “padre y muy señor mío”. Máxime cuando esta persona, al finalizar la actividad, se toma “un par de cervecitas”, por lo bien que lo ha hecho.
No estamos en contra de esta “visión deportiva” y más si tiene un efecto positivo en la persona que lo realiza, pero no nos engañemos, dista mucho de ser una actividad deportiva, física y saludable. El artículo que hoy mostramos, aboga por una actividad física continua (diariamente), con una intensidad acorde a cada sujeto y de corta duración.
También debemos tener presente que este artículo expone un estudio para una vida saludable, conjugada con la actividad física. No podríamos decir que es el método de entrenamiento para deportistas en concreto pues cada disciplina tiene sus particularidades. En cualquier caso os dejamos este artículo.
La Universidad de Utah (Estados Unidos) ha elaborado un estudio sobre la intensidad y el tiempo que se dedica al ejercicio físico. Los resultados muestran que llevar a cabo episodios breves de actividad física, realizada de forma vigorosa, pueden tener el mismo efecto positivo o incluso superior que aquellos más moderados, pero de mayor duración.
La profesora de “Estudios de la familia y del consumidor” de la Universidad de Utah, Jessie X. Fan, indica que “para prevenir el aumento de peso, la intensidad de la actividad es más importante que la duración. Este nuevo conocimiento es importante, ya que menos del 5% de adultos estadounidenses alcanzan el nivel recomendado de actividad física a la semana según las directrices actuales de actividad física. Saber que incluso sesiones cortas de ejercicios vigorosos pueden sumarse a un efecto positivo resulta alentador para la promoción de salud”.
La actual directiva sobre actividad física para los estadounidenses aconseja conseguir por lo menos 150 minutos de actividad física, de intensidad moderada a vigorosa, a la semana, que puede acumularse en ocho a diez minutos periódicos. También está demostrado que resulta beneficioso subir escaleras, bajarse en una parada de metro o de autobús anterior a la de destino para caminar algo más de lo habitual.
El estudio muestra que una actividad de mayor intensidad se asoció con un menor riesgo de obesidad, algo que puede ser una noticia especialmente importante para las mujeres, que son quienes realizan menos actividad física frente a los hombres. Sin embargo, ninguno de los dos sexos se acercó a la recomendación semanal de 150 minutos con intervalos de ocho a diez minutos.
Sin embargo, cuando se añaden actividades más cortas, pero de alta intensidad, los hombres superaron la recomendación, acumulando una media 246 minutos semanales, y las mujeres se acercaron a los 144 minutos. Por ello, los investigadores señalan que el mensaje que lanza su estudio es “un poco más de esfuerzo puede generar una importante recuperación de la salud”.
En este proyecto participaron 2.202 mujeres y 2.309 hombres de 18 a 64 años. Los investigadores crearon cuatro categorías: Ejercicios de intensidad alta, episodios cortos de gran intensidad, actividades de menor intensidad y sesiones cortas de menor intensidad.
Los resultados demostraron que para las mujeres cada minuto que pasaban realizando actividades en episodios cortos de mayor intensidad se producía una disminución del 0,07 en el IMC. Esto significa que cuando se comparan dos mujeres de una altura de 1,68 metros, la que añade regularmente un minuto de ejercicio vigoroso a su rutina diaria podría perder cerca de 0,23 kilogramos diarios.
Las conclusiones resultaron similares para los hombres. También cabe destacar que para ambos sexos, cada hora diaria de actividad de mayor intensidad disminuye las probabilidades de obesidad (un 5% en mujeres y un 2% en hombres).

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