Un poco de Ju y de Do III


3.-Entrenar judo.
Cuando el judo no estaba suficientemente desarrollado se le conocía como jujutsu y su propósito principal era su utilización militar y defenderse del ataque. Desde el establecimiento del judo Kodokan es, además, una forma de entrenamiento físico y mental para un buen uso. Desde otro punto de vista puede decirse que el objetivo final es poner la energía en beneficio de la sociedad. La formación y cultivo del cuerpo y la mente son solo dos formas de lograr este propósito. El entrenamiento en defensa es solo un medio para un fin. Así puede dividirse el judo en tres niveles: un nivel inferior que se corresponde a la formación en defensa, un nivel medio consistente en la formación física y mental y un nivel superior que es el estudio de la forma de poner la energía para uso en la sociedad: el judo debe dar algún fruto.
El nivel intermedio incluye aspectos como el desarrollo del coraje y del autocontrol del cuerpo y de las emociones. Otros subproductos son la alegría que se obtiene con la práctica, la lucha y la competición. El placer del dominio de una habilidad, así como la adquisición de sentimientos estéticos al observar un kata bien realizado. Apreciar la belleza y elegancia de los movimientos propios y ajenos.
Dedicar años, simplemente en el dominio del judo, con el fin de repeler un ataque es absurdo. La práctica del judo trae muchos otros beneficios útiles. En primer lugar no se debe olvidar que el judo mejora el cuerpo. Cuando el judo se practica de forma continuada se consiguen resultados. Pero con frecuencia se deja el entreno cuando las circunstancias dificultan la asistencia. Y esto no es razón. El judo se puede practicar sin compañero y sin asistir al dojo, en casa o trabajando. Tampoco se ha de descuidar la salud. No hay que ser negligente con la higiene, con nuestra ropa o dónde vivimos. Hubo un tiempo que la gente no lo consideró un problema sino que se enorgullecía de ser un prolífico comedor o bebedor. Esa forma de pensar aún persiste y evidentemente perjudicial para la salud.
Las lecciones morales adquiridas, a través del randori de judo, se basan en hechos y son mucho más propensas a causar impresión. Puede decirse que el hábito de la observación, la capacidad de tomar decisiones con rapidez , la capacidad de permanecer en calma y resuelto, se cultivan a través de los combates, valiosos resultados de la práctica del judo. Si cuando está de viaje se limita a prestar atención solo al paisaje no podrá sacar el máximo partido. Se debe prestar atención a todos los aspectos y tratar de sacar lo más que pueda de él. Si practica el judo con esta mentalidad, le será de utilidad.
Los practicantes de judo deben medir su conducta en función del principio de máxima eficacia y hacer las correcciones necesarias. Esto incluye desde la alimentación al vestido pasando por la vivienda. Se debe aplicar a todos los aspectos de la vida.
En los dojos los amigos se reúnen y se sociabilizan, se estudia educación y etiqueta. No menos interesante es que, quienes comparten el dojo, entrenan entre ellos y unos ayudan a otros, unos conducen, otros son conducidos y en ocasiones llegan a ser instructores. Otra cualidad es que los estudiantes se controlarán de los excesos por la indicación del instructor en un principio, luego, ya por costumbre.
Los aspectos intelectuales se benefician igualmente. Lo más importante es la observación. Después se debe reflexionar sobre lo que se ha observado, no solo en la propia práctica sino en la de los demás. Observar es mirar con atención y es así como se mejora rápido. Memorizar lo enseñado o lo observado también es importante. Incluso hay lugar para la experimentación y la imaginación. La amplitud de miras y la precisión del lenguaje para explicar una técnica son otros aspectos que se trabajan.
Idea de anticipar (saki o tore):utilizar la técnica de uno antes que el oponente realice la suya.
Idea de acción decisiva una vez examinado (jukuryo danko): actuar sin demora una vez hecho un examen cuidadoso.
Idea de saber cuándo parar (tomaru tokoro o shire).
Los que quieren hacer algo en beneficio de la sociedad primero deben asegurarse de que pueden hacerse cargo de sus propios asuntos. Si usted lleva una vida de demasiados gastos primero debe ayudarse a sí mismo. Primero hay que llevar una vida sencilla y modesta, vivir dentro de sus medios y no necesitar una gran cantidad de tiempo y dinero para mantenerse. Luego podrá gastar la energía en beneficio de la sociedad.
Por ellos son buenos los hábitos de moderación, simplicidad y tener en cuenta a los demás y a la sociedad en su conjunto. Estos hábitos deben ser inculcados desde la infancia si es posible pero es bueno aprenderlos aunque sea más tarde.
La competición entre gimnasios o escuelas no es el objetivo final del estudio y la práctica del judo. Los estudiantes no deben practicar el judo para la competición. Usar trucos sucios o rehuir el combate no es acorde con el espíritu del judo.
Kano rechaza los espectáculos y las luchas comerciales entre estilos diferentes de lucha.
Shiro Saigo fue uno de los alumnos más proyectados. No consideraba qué sucedería en caso de ser proyectado. Luego aprendió a esquivar pero él iba a la ofensiva en sus combates tal que su rival se defendía y debilitaba su capacidad de atacar. Saigo entonces era capaz de usar su técnica como le gustaba. ‘El ataque es la mejor defensa’. Hay que tomar la ofensiva, probar diversas técnicas y entrenar duro, incluso si se va perdiendo.
Posturas defensivas son malas. Ir demasiado agachado hacia adelante vuelve vulnerable nuestra cara y pecho a golpes del adversario. También lo vuelve a uno lento para esquivar un ataque. Hay que tener en cuenta que el golpe no se utiliza en la práctica cotidiana del randori solo porque es peligroso, pero se tiene que practicar con la expectativa de que el adversario pueda hacerlo. Por ello una postura natural, sin los brazos tensados es recomendable.
El kata es importante y debe practicarse con pareja o individualmente. Siempre se ha preferido el randori al kata, ya antes del judo era así, debido a lo que implica de competición. Pero el kata sirve también como educación física y para practicar lo que no podemos hacer en randori: los atemis y la esquiva de ataques. Otra ventaja es que puede practicarse a una edad avanzada cuando el randori no sea posible.

Educación
No hay nada más en el mundo.
La educación moral de una persona se extiende a diez mil personas.
La educación de una generación abarca cien generaciones.
Educación
No hay nada más agradable en el mundo.
Cultivar el talento y mejorar el mundo,
esta fragancia perdura para siempre después de la muerte.
Jigoro Kano.

Si no leíste los artículos anteriores puedes hacerlo haciendo clic en los siguientes enlaces:
Un poco de Ju y de Do I
Un poco de Ju y de Do II

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