No va más


Como si de un crupier (“croupier”) se tratase, el club ya ha hechado las cartas. Ahora entramos en juego y, aunque no creemos en el azar, la suerte está echada. No creemos en el azar porque en yudo no existe. No existe porque sería muy vanidoso decir que un yudoca gana una competición por suerte. No. Un yudoca gana una competición porque se ha sacrificado, porque ha trabajado y ha puesto todo su interés en llegar a un objetivo. Cuando no lo consigue (o sí) esto puede ser debido a muchos factores (estado anímico, condición física, mal planteamiento, el arbitraje…), pero nunca a la suerte.
Con el examen de cinturón negro ocurre lo mismo. No es cuestión de suerte, sino de preparación. Luego, en ocasiones, los nervios juegan una mala pasada o has sufrido una mala caída o físicamente llegas algo agotado y condiciona el examen. Pero nunca podemos decir que es suerte.
Por eso, por no creer en la suerte, nos hemos preparado para el examen. Ahora toca pasar la prueba. Ahora no vale tener errores (o tener los mínimos) y conseguir marcar un ippon ( o un yuko) y ganar este combate.
El sábado, 12 de julio, partimos hacia El Bosque. Por la mañana, a las 09;00h, el curso de preparación para depurar errores o posibles confusiones. Es bueno saber qué y cómo quiere el tribunal examinador el desarrollo del mismo.
Por la tarde tuvimos la segunda sesión del curso y luego….. ¡¡El examen!!
Llega la hora de la verdad. Entramos al tatami… 
Las imágenes del examen y el resultado, mañana os lo pondremos.

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