Fibromialgia


La fibromialgia es un trastorno que causa dolores musculares y fatiga (cansancio). Las personas con fibromialgia tienen “puntos hipersensibles” en el cuerpo. Estos se encuentran en áreas como: el cuello, los hombros, la espalda, las caderas, los brazos y las piernas. Los puntos hipersensibles duelen al presionarlos.
Aunque aún queda mucho por saberse de esta enfermedad, hay varias cosas que se pueden hacer para sentirse mejor. Entre ellas está dormir lo suficiente, alimentarse bien, tomar correctamente los medicamentos recetados y ejercicio físico.
Es en este último punto es donde haremos algo de hincapié, por ser con el cual estamos más relacionados.
Aunque cuando se comenta “hacer ejercicio físico”, no se especifica ninguno en concreto, nosotros publicamos un estudio hecho por la Universidad de Extremadura. Esto no quiere decir que otras actividades no sean positivas, incluso puede que más pero el estudio está hecho con este aparato.
Y todo sea por el bien de quienes padecen esta enfermedad.
La bicicleta estática mejora el estado de personas con fibromialgia
La Universidad de Extremadura ha realizado un estudio sobre los beneficios de la actividad física en pacientes con fibromialgia. Concluye que sesiones puntuales de bicicleta estática reduce la respuesta inflamatoria de esta enfermedad.
A pesar de que la fibromialgia es una patología muy frecuente, cuyos pacientes son en el 90% mujeres, su diagnóstico sigue siendo complicado, sobre todo porque su principal síntoma, el dolor, quizás el más molesto y limitante, es difícil de cuantificar e identificar. Gracias a esta investigación, se pudo determinar que son necesarios al menos ocho meses de ejercicios regulares para disminuir el estado inflamatorio y mejorar su bienestar.
Las conclusiones indicaron que realizar sesiones puntuales de bicicleta estática durante unos 45 minutos a una intensidad moderada contribuye a regular las alteraciones sufridas en su respuesta inflamatoria. El coordinador de este estudio, Eduardo Ortega, explicó que “las personas sanas desarrollan, de manera innata, durante la práctica de ejercicio físico una respuesta inflamatoria que despierta y alerta las defensas. En el caso de las personas con fibromialgia queríamos ver qué ocurría, si perjudicaba a su estado inflamatorio ya alterado. Hemos comprobado que en ellas el efecto es diferente, baja la respuesta inflamatoria, pero sin comprometer sus defensas innatas frente a los patógenos. Por tanto, el resultado es muy positivo”.
Más allá de los beneficios para regular su respuesta inmunitaria, durante los estudios se ha comprobado que estas sesiones aisladas de ejercicio pueden ser una valiosa herramienta para diagnosticar la enfermedad. La autora principal de estos trabajos, Elena Bote, explicó que a través de diversos bio marcadores, identificados a lo largo de sendos trabajos científicos, han visto que realizar una única sesión de ejercicio es sólo anti-inflamatorio si la persona padece fibromialgia y no en las personas sanas. “Las pruebas en sangre han demostrado con contundencia que las citoquinas pro inflamatorias sólo descendían en personas que presentaban esta enfermedad”, señaló.
Estos resultados suponen una importante aportación para el ámbito científico. Este trabajo ha recibido el primer premio del Congreso Nacional de la Sociedad Española de Medicina del Deporte.
Las conclusiones del estudio permiten comenzar a utilizar una prueba sencilla de ejercicio para determinar si existe o no esta patología: “Igual que se hace una prueba de esfuerzo para detectar patología coronaria, este test podría ayudar a determinar, con criterios objetivos, si existe esa enfermedad silenciosa y de origen incierto como es la fibromialgia”, manifestó Ortega.
En este sentido, Bote añadió que “aunque todavía no podemos asegurar que estos efectos anti-inflamatorios inducidos por sesiones puntuales de ejercicio sean exclusivos para pacientes con fibromialgia (se necesitan estudios en un mayor número de pacientes en ésta y otras patologías), publicaciones previas de otros grupos de investigación han indicado que los efectos del ejercicio en la mayoría de las patologías inflamatorias crónicas son similares a los de personas sanas, por lo que los efectos anti-inflamatorios podrían ser bastante diferenciales en la fibromialgia”.

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