Empezamos pronto


Ya queda poco para empezar, calentamos motores, revisamos amarres, preparándonos para izar velas. Comienza la temporada y llega a nuestras manos un texto que compartimos con vosotros, consideradas como la esencia del yudo. Viene de la mano de Teodoro García quien comparte con nosotros diez puntos de las enseñanzas del “judo” que pueden aplicarse fuera del Tatami:
1.- Honradez y honestidad.
En el judo es fundamental la honestidad, tanto en el entrenamiento como en la competición. La honradez te permite mejorar y no lesionarte cuando un compañero te proyecta durante la práctica del RANDORI en el Tatami. Si alguien no está dispuesto a ser derribado por un compañero durante los entrenamientos, no solo no aprenderá un yudo auténtico, sino que correrá peligro de lesionarse tratando de evitar la caida. Un judoka debe ser honesto especialmente cuando el compañero realiza una técnica correctamente, de lo contrario corre peligro de lesionarse gravemente.
2.- Aprender con un compañero.
El yudo no puede practicarse solo. Es imposible avanzar y mejorar sin un compañero con el que entrenar. Unas veces te toca a ti ser el que realiza la técnica (Tori) y en otras ocasiones es tu compañero quien hace la técnica, convirtiéndote en Uke. En ambos casos debes poner todo de tu parte para mejorar tu técnica o ayudar al compañero a mejorarla.
3.- Se aprende siendo derrotado.
Aprender a caer correctamente es fundamental para conseguir un buen nivel de yudo. Al igual que en otros ámbitos de la vida, se aprende mucho más de las derrotas que de las victorias. Cuando eres proyectado, puedes experimentar cómo el compañero cambia tu equilibrio y te hace caer, puedes ver los errores que has cometido y por qué no pudiste defenderte y evitar la caída. Siendo derrotado aprendes mucho, derrotando aprendes mucho menos.
4.- Utilizar la fuerza del adversario a tu favor.
La técnica en yudo es mucho más importante que la fuerza. La potencia no es tan importante como la destreza y la habilidad, durante la ejecución perfecta de la técnica. Aprovechar la fuerza del oponente para desequilibrarlo y proyectarlo, son la base del yudo. Cuando tu adversario tira de ti tú debes empujar, cuando el oponente empuja debes tirar.
5.- Aprovechar tus puntos fuertes.
Cada persona es diferente. Si juzgas a un pez por su habilidad para trepar un arbol siempre fracasará. En el yudo, como en la vida, hay que ser consciente de las ventajas competitivas que pueden llevarte a la victoria frente a determinados adversarios. Si eres alto, debes perfeccionar las técnicas de pierna. Si eres más bajo que tu adversario, aprovecha para mejorar tus técnicas de cadera y proyectarle aprovechando su altura contra él.
6.- Se mejora con la repetición.
En el yudo se realizan Uchi-Komis, repitiendo la misma técnica una y otra vez con un compañero. Estas repeticiones ayudan a mejorar tu técnica, si se hacen pensando bien cada movimiento, cuidando cada detalle, con la lentitud adecuada y la máxima concentración posible. Dar el 100% cuando se trabaja es la única posibilidad de mejorar cada técnica.
7.- Todas las técnicas son básicas, su efectividad depende del momento.
Hace un tiempo, un judoca ganó el campeonato mundial de yudo con la primera técnica que yo aprendí el primer día que entré al tatami. Sin embargo, la diferencia entre un judoca experimentado y otro que acaba de empezar es la forma y el momento en la que se realiza dicha técnica. Todas las técnicas son efectivas, depende del momento.
8.- Hay que aprender a caer bien para llegar lejos.
Las caidas son una parte fundamental. Al saber caer, no tendrás miedo a ser proyectado y, eso, te permitirá progresar pues, si al intentar derribar a tu compañero, él te derriba a tí, no te preocupará. Igual de importante es entrenar para ganar como entrenar para caer y no lesionarte.
9.- No importa el color de tu cinturón, respeta a todos por igual.
Al igual que en una empresa existe la jerarquía, los puestos, los grados… nunca deben estar por encima de las personas. El color de tu cinturón no significa nada si no respetas a aquellos que tienen menor grado que tu. Durante el entrenamiento no debe importarte que un cinturón de menor graduación te proyecte.
10.- Nunca se termina de aprender.
El yudo es un camino interminable. La palabra “JUDO” significa “camino de suavidad”. Hasta los grandes maestros tienen todavía mucho que aprender, porque siempre hay algo que perfeccionar o algo que mejorar en las múltiples facetas de este magnífico deporte. Para mucho de sus practicantes no es sólo un deporte, es una forma de vida cuyas enseñanzas se viven también fuera del tatami.

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