Lo que todo atleta puede aprender de judo I


What Every Athlete Can Learn From Judokas es el título original de esta entrada. Si deseáis ver el enlace original, aparece al pie del mismo. Nos hemos atrevido a realizar una traducción por parecernos muy interesante y deseábamos compartir con todos. Como toda traducción puede contener errores pero, creemos, merecía la pena.
Sin embargo, al ser un artículo algo extenso, hemos decidido fraccionarlo en tres entregas para una lectura más fácil. esta es la primera entrega.

Mientras que los atletas de yudo (“judokas”) no reciben mucha atención nacional, en su caso, hay mucho que aprender de este intenso deporte y de los atletas que compiten en el alto nivel. Con la excepción de los juegos olímpicos y algunos círculos de artes marciales, la mayoría de los yudocas son desconocidos a lo largo de su carrera. El deporte del yudo requiere exigencias extremas en el cuerpo y la mente de un atleta. Después de haber trabajado con yudocas durante los últimos tres años y medio, creo que hay algunas cosas que cada atleta puede aprender del yudo.
Abreviando, mi primer contacto con el yudo fue cuando conocí a dos yudocas – ahora buenos amigos míos – en el equipo nacional, en el Centro de Entrenamiento Olímpico. Varios meses después, aterricé en una concentración del centro de entrenamiento, en colaboración con sus compañeros de equipo. He aprendido mucho al trabajar con los atletas de yudo, de hecho, no puedo pensar en otros atletas. Me gusta trabajar con muchos yudocas, a los que actualmente entreno.

Honor

Hay algo en este deporte que es fascinante de ver. Voy a los entrenamientos siempre que es posible para ver mis atletas en acción, y he viajado con ellos a los torneos. Sinceramente, el yudo es el único deporte que me ha hecho desear saltar en medio de un evento y participar. Fui invitado a participar en una clase y, aunque no tenía ni idea de lo que estaba haciendo, me lo pasé muy bien aprendiendo. ¿Por qué? Debido a que los atletas que trabajaron conmigo tuvieron la paciencia y la integridad de no evitarme por cometer errores.
El judo es un deporte integrado en la cultura, la tradición y, por lo visto, también el honor, integrados en cada acción que se realiza.
Los yudocas empiezan y acaban cada combate realizando el saludo, ante el árbitro y demás, como signo de respeto mutuo. Incluso después, en los entrenamientos, siguen siendo honorables y respetuosos. ¿Qué sucede con los otros atletas durante la competición? Los yudocas no permiten que el fragor de la competición les haga comportarse mal. Esto tiene que decir mucho de ellos, sobre todo en nuestra cultura deportiva actual, donde las acciones deshonrosas son cada vez más frecuentes. No puedo pensar en un mejor deporte para ayudar a enseñar en valores a jóvenes atletas.
Tradición y Cultura
Todos los deportes tienen tradición. Yo era jugador de béisbol y no hay tradición en el modo de jugar, que me condujo a salirme, también. El judo no es diferente… Bueno, en realidad, ¡es muy diferente! Hablamos de un deporte desarrollado por el samurai japonés, hace muchos años. Muchos, muchos años. Es un deporte con gran tradición, impulsado por la cultura que lo creó.

He conocido a algunos yudocas que son atletas de segunda o incluso tercera generación. La presión para un buen desempeño es tan palpable que, a veces, creo que también, como su preparador físico. Quiero lo mejor para mis atletas y ellos no quieren decepcionar a sus familias. Familias preocupadas profundamente por el deporte y por sus hijos o nietos. He oído historias de cuando algunos de mis yudocas eran más jóvenes, debiendo perfeccionar alguna técnica de yudo antes de sentarse a cenar. Bien o mal, este tipo de dedicación familiar es visto como parte de la cultura de yudo. La disciplina que se inculca en este deporte, por la mayoría de los atletas que he conocido, se encuentra en niveles supremos en comparación con otros deportes tradicionales.

La segunda entrega se publicará el 23 de octubre.

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