¡¡Grande María!!


María_Rio2016_2Es una locomotora, es un torbellino. Ella y su entrenador, Carlos Montero, forman una mezcla explosiva. Así fue como vimos a María contra una Bolder muy reservada, más a la espera del contra ataque o error de su adversaria que de intentar superar a nuestra yudoca. En parte eso benefició a María pues, aunque no puntuó, la israelita fue sancionada y eso hizo que la española pasara a disputar la medalla de bronce.
Ya en este encuentro, delante de María Bernabeu, una potente Laura Vargas María_Rio2016_3Koch (intuimos que de origen española y, para evitar confusiones, creemos, una de las pocas yudocas con los dos apellidos en el marcador). La alemana había dejado en el camino a la angoleña Moreira y a la austríaca Graf, perdiendo ante la japonesa Tachimoto, en semifinales.
Con este plantel comienza la pugna por el bronce. María asume una actitud luchadora desde el comienzo, de ahí que transcurridos dos minutos, se la viese ya cansada. Su rival, Vargas, estaba menos activa y expectante, siempre a la zaga. En nuestra opinión, se mereció algún shido en más de una ocasión. Pero los árbitros no lo vieron así.
María realiza varios intentos en suelo, desarrollando un gran esfuerzo y desgaste físico. Aún así, no baja el ritmo. Ya en técnica de oro, augurábamos un largo encuentro, solo marcado por la condición física de ambas. En eso teníamos la confianza, en María, pues se la veía superior a Laura, físicamente. También María_Rio2016_1vimos, en un par de ocasiones, la pasividad de la alemana y nuestro criterio de sancionarla pero, si no lo habían hecho en el inicio de la pugna, menos en el “Golden Score”. Y así fue. No hubo sanción. Tan solo un pequeño despiste de María (o una mala percepción, posiblemente motivada por el agotamiento) inclinó la balanza al lado de su adversaria. Cuando Vargas le atacaba con un ko uchi gari (algo tímido, más bien como un “no me sanciones que estoy atacando”), María se pegaba a ella, como para abrazarla y girarla atrás. Pero esto no ocurrió. Por contra, María perdía el equilibrio hacia atrás, como habiéndose dado cuenta del error intentó girarse, pero ya era tarde. Laura Vargas Koch conseguía puntuar con waza ari, haciéndose con el bronce.
María Bernabeu estuvo sensacional. Es un quinto puesto olímpico en su carrera y, aunque no haya subido al podio en esta ocasión, mejora su posición y condición de yudoca. Esto es positivo porque sigue en ascenso. Gracias María por hacernos vibrar tan intensamente.
Iliadis_VS_ChengEn el peso masculino, gran combate entre el chino Cheng y el japonés Baker. Impresionante. Debía haber sido la final pues Cheng era merecedor de la plata, un bronce no le hacía honor a su calidad técnica.
¿Como transcurrió el encuentro de estos dos yudocas? Fue para disfrutar. Nosotros apostamos por Baker (a caballo ganador). Intuimos que los japoneses tuvieron tiempo de planificar el antídoto chino. Aunque el chino es muy técnico, era predecible: amago de ippon (sode) seoi nage, cambio a o soto gari. Así había superado a sus tres anteriores rivales. Con la misma estrategia y técnica. Incluso el poderoso Iliadis la probó.
Sin embargo Baker, ¿qué iba a entrar Baker? Pues… según le vengas. O se Baker_Seoidesplace el rival. O se coloque. En definitiva, Mashu Baker es un yudoca muy completo: Seoi nage, o uchi gari, ko uchi gari, uchi mata, tai otoshi, suelo… Era de esperar que hubiese estudiado a su rival y supiera bloquearlo. Como así lo vimos. Solo fue cuestión de tiempo. Baker se coronaba olímpico (pues así lo vimos, ya que si ganaba aquí, la final era suya) ante Xunzhao con un precioso seoi nage potente y rápido… Pero… ¿qué pasa? ¡El árbitro lo anula y sanciona al japonés por agarre de pistola! cuando hemos visto combates con agarres muy descarados y ser ignorados (luego, en la repetición, se aprecia que no es pistola, es un agarre con la mano girada que se suele confundir con este agarre. A no ser que la sanción viniese de la acción anterior, con similar agarre. Si observan el vídeo que hemos adjuntado al post, el árbitro anuncia “mate”,justo en el ataque de Baker.). Es incomprensible y nos deja boquiabiertos.
Pero esto, quizá, le hubiese afectado a cualquier otro mortal. Baker ni se inmuta. Tras la sanción y el “hajime”, se abalanza sobre su oponente, sin darle cuartel a reponerse de la suerte que había tenido, para atacarle con un o uchi gari, evaluado por el árbitro como waza ari. Nada más tocar el tatami, Mashu ya tenía inmovilizado a Xunzhao, finalizando el combate así, con victoria por ippon para Mashu Baker.

En la final femenina, Haruka Tachimoto y Yuri Alvear luchaban por el oro. La japonesa ha llevado una trayectoria competitiva muy “tranquila”. Parecía como si Tachimototrabajase en cámara lenta e iba subiendo el ritmo. Curiosamente ha sido la que más veces ha salido al médico y, curiosamente, cuando regresaba resolvía el combate. Algo similar ha ocurrido ante Yuri. La colombiana estaba decidida a colgarse el oro y llevaba la iniciativa del ataque. Esto le costó un shido a la japonesa. Después de esto la actitud de Haruka cambió. Aún así la colombiana seguía tomando la iniciativa. Y fue en una de estas acciones la aprovechada por la japonesa. Alvear atacaba con Haruka_Tachimotoun o goshi diestro, Tachimoto bloquea y contra con kosoto gake al pie izquierdo de Yuri, derribándola y puntuando yuko. Seguidamente a esta acción, Haruka Tachimoto inmoviliza a la colombiana, puntuando ippon.
La final masculina se resolvía con los dos supervivientes de la categoría. Con judogi blanco, Mashu Baker (JPN). De azul, Varlam Liparteliani (GEO). Ambos yudocas, conscientes de la medalla en juego, eran muy activos pero, a la vez, muy prudentes, reaccionando con gestos defensivos al menor síntoma de ataque.
Curiosamente el agarre de Baker y, en ocasiones, el de Varlam, era similar al del encuentro con Cheng. Pero en esta ocasión no hubo sanción. Transcurridos dos minutos y medio del encuentro, Baker ataca como de o soto gari, en un desplazamiento lateral de Liparteliani, convirtiéndolo en o uchi gari, obteniendo un yuko por su acción.
Baker_OroA partir de aquí, Baker adquiere una postura más pasiva y defensiva, con algún que otro ataque, más intimidatorio que efectivo. El árbitro no pasa por alto este detalle y lo sanciona con shido (3’55”). Esta fue ya la estrategia del japonés durante el resto del tiempo. Acciones sin riesgo y aprovechar acciones de suelo para beneficio del crono. Esto le costó a Baker un segundo shido pero él sabía que con tan solo diez segundos para finalizar el combate, aún tenía el colchón del tercer shido, el cual no subió al marcador por finalización del tiempo. Tan solo en esta estrategia y en su alegría de verse campeón olímpico, afloró su sangre occidental. Hijo de padre norteamericano, Baker celebró su proeza, con tan solo veintiún años, el 25 de septiembre cumplirá los veintidós.

Podio_70Kg

Podio Olímpico de judo categ. femenina -70Kg.

Podio_90Kg

Podio Olímpico judo Categ. masculina -90Kg.

Los comentarios están cerrados.