Archivo de la etiqueta: Joaquín Rodal

Reflexiones


Ya son muchos alumnos los que han conseguido el cinturón negro. Algunos siguen con nosotros, otros están en otros clubes a la vez que cursan sus estudios universitarios. Hay quienes se formaron en el Club y ahora son formadores, ampliando nuestro club un poquito más. Y no hay mayor satisfacción y alegría que verlos conseguir los objetivos marcados.
También ha habido alumnos que no continuaron y se quedaron en el camino de obtener el cinturón negro. De estas personas también nos acordamos. Algunas de ellas cambiaron de ciudad, no tuvieron paciencia o cualquier otra circunstancia les obligó o les motivó a dejarlo. Estas últimas son, para mí, nuestro reto. Quizá no supimos conectar con ellas o no vimos su problema. Aunque otras veces sí lo hemos visto, hemos dado el consejo y no se nos ha escuchado. De esas personas siempre me acuerdo cuando vamos a un examen y veo a nuestros alumnos obtener el mérito a muchos años de logros, color tras color. Pienso “fulanito/a ya podría ser cinturón negro”.
Intentamos avanzar y motivarlos para ello. Es nuestra mayor preocupación. Si, además, consiguen resultados deportivos pues nos alegramos por ellos. Pero no es nuestro principal objetivo. El motor que nos motiva es su formación y verlos crecer como personas.
Por supuesto estoy muy orgulloso del equipo formativo que somos. A la vanguardia está María José Pérez (MariJ), el segundo de a bordo, Richard (Ricardo Gómez). Por último, nuestro mayor acierto, Rocío Casillas (Ro) ha encajado en el club como si llevase toda la vida con nosotros. Y así espero que sea. No puedo sentirme más orgulloso del equipo del cual estoy rodeado.
Sin embargo no vamos solos. no somos los únicos, por suerte, que ven este deporte y al club como solo un medio de obtener resultados deportivos. Este año es mi segundo año como miembro del Tribunal del pase de grados de cinturón negro. No sé cuándo volveré a serlo pues, por fortuna, cada vez somos más profesores y mejor formados, debiendo dar lugar a un cuadrante de rotaciones para que todos los profesores de los clubes puedan experimentar la satisfacción de evaluar en un examen de cinturón negro.
He escrito “la satisfacción”. Sí, porque siempre intento quedarme con lo bueno. El año anterior no tuve una buena experiencia. Hubo un joven que suspendió en mi mesa. No estaba nada preparado y, a un examen de esta envergadura, al menos, se debe venir con algo de preparación. Un aspirante suspende cuando dos de los tres miembros del tribunal así lo consideran. Pues bien, su profesor no conforme con el resultado, vino a reclamar. Junto con dos personas más del club. No vinieron preguntando en qué había fallado. Prácticamente en todo. No había coordinación ni complicidad con su uke en la ejecución de sus técnicas. El kata fue lo decisivo para suspender: el saludo, las distancias, los movimientos. No hubo nada correcto. Y el profesor, en vez de preguntarse qué había hecho él por su alumno y si se había molestado en estar al día en las katas, nos recriminaba por haberlo suspendido. Incluso me recordó que había sido bronce nacional en una competición cadete (de eso hacía ya tres o cuatro años) pero, una medalla solo indica que ha sido mejor que otro en una competición. Y su mérito tiene, pero una medalla no es sinónimo de adquisición de conocimientos sino de cualidades. Además, cuando uno cree que tiene méritos suficientes para no examinarse, puede solicitar el cinturón por recompensa.
Esa fue mi experiencia, un tanto agridulce, en mi primer año como miembro del Tribunal. Este año ha sido totalmente distinto. En mi mesa no suspendió nadie. Quizá eso evitó alguna reclamación pero tampoco lo vi de los que suspendieron en las otras mesas.
Aunque todos fueron aptos hubo algunos que destacaron más que otros. Vamos, que si se evaluara, habrían cincos pero también dieces. Pocos, pero los hubo. Estos llegaron casi al final. Los anteriores estuvieron aceptables, incluso bien. Pero no como para admirarlos. Hasta que entró el primero: Antonio Machado y su uke (quien luego fue Tori y lo hizo excepcionalmente bien). Este joven, del club Judolin me hizo disfrutar. Tanto por su soltura como por su preparación. La ejecución del Kata fue muy correcta, con algún fallo leve que disimulaba muy bien. Para ser justos, todos los alumnos del citado club Judolin, estuvieron a la altura de un examen notable. Uno tras otro nos dejaron con una gran impresión.
También con David Casado Abuelo tuve alguna broma pues, además de hacerlo muy bien, por MariJ sé de su actitud y comportamiento en el equipo andaluz. Y es un valor añadido para esta Federación.
Todos los del judolín.
Tan solo otro chico de Málaga destacó fuera de lo normal, Nail, un chico ruso que nos explicó al detalle la teoría de cada técnica preguntada y luego la ejecutaba.
Pero vayamos a Antonio Machado. A este chico lo llamé a la mesa y lo felicité. Se lo merecía. Su actitud, gestos y desenvoltura en la realización de las técnicas solicitadas hicieron sentirme en la obligación de felicitarlo.
Una vez finalizado el examen, fotos, alegrías, felicitaciones… tocaba marchar, partir para nuestro lugar de origen. Y es ahí, esperando a los demás miembros del Club Forum, cuando volví a ver a Antonio Machado con sus padres. Lo felicité de nuevo por el buen examen realizado y a sus padres por tener un hijo tan excepcional. Se despidieron, se montaron en el coche y, cuando ya se iban, volvieron a aparcar. El padre, Antonio, me preguntó si tenía inconveniente en sacarme una foto con su hijo quien le había preguntado. ¡Por supuesto que no! Es todo un orgullo para mí que un alumno de otro club me pida salir en una foto con él.
Por eso pienso que un profesor de un club, con la titulación exigida para formar parte del Tribunal, debe pasar esta experiencia. Agridulce, sí, pero el ver a jóvenes como estos (en esta ocasión del judolin) y tener la oportunidad de conocerlos, merecen cualquier tropiezo y obstáculo sufrido por la función desempeñada.
Enhorabuena Club Judolin por vuestra labor como formadores. Habéis llevado unos alumnos muy bien preparados.

No quiero acabar mi reflexión sin antes enunciar a los estudiantes de Ciencias de la Actividad física, de la Universidad de Granada, del Club Budo, quienes realizaron un examen muy técnico, obteniendo el cinturón negro, como broche para su último año de carrera. Mis felicitaciones porque lo hicieron para nota y así se lo haré saber a Juan Bonitch por si tiene algún valor añadido en la calificación de su especialidad en yudo. Han estado geniales.
He de matizar que mis impresiones son sobre los alumnos aspirantes, evaluados en nuestro tribunal y, probablemente, en los otros también hubo exámenes dignos de elogio, lamentando no haber visto pero, por desgracia, no puedo opinar sobre ellos. Tan solo puedo escribir sobre mis experiencias, gratificantes y balsámicas.
Gracias Machado, Abuelo. Gracias por darme esta ilusión, la de ser profesor de judo y mi motivación para intentar ser mejor.
Gracias al Club Forum, por todas esas personas que me activan todos los días para formarlos.

Anuncios

Examen cinto negro II


Ya, por la mañana del domingo 10 de julio, los tribunales están constituidos. En esta ocasión hay un tercer tribunal para examinar a los aspirantes a primer dan. Entre los miembros del Tribunal se encuentra nuestro profesor Quini. Un año más ha sido convocado para formar parte del Tribunal. La composición de las tres mesas fueron: en la primera Mesa, Abel Romalde, Miguel Padial y Joaquín Rodal. En la segunda mesa, Tadeo Díaz, Antonio de la Llave y Encarnación cabrerizo. Para la tercera mesa Fco Martín, Juan Parra y Salvador Calleja.
Nuestros jóvenes alumnos, Fco José y Pedro, fueron quienes abrían la jornada, en
la mesa uno. Fco José era el primero en comenzar. Cuando le preguntaron la teoría estuvo acertado y definió bien los conceptos. Las técnicas de tachi waza fueron realizadas correctamente y eso le dio seguridad en el examen. En su tokui tuvo algún que otro fallo, pero lo ejecutó con suficiente soltura como para pensar que ese bloque lo tenía superado.
Lo mismo ocurrió con el ne waza. Estuvo correcto y realizó eficazmente los trabajos solicitados por el tribunal.
En el kata, Fco José había cambiado. Sus gestos, brazos y actitud mejoraron mucho con respecto al último entrenamiento y eso nos dio la tranquilidad necesaria para suponer que había superado la prueba.
Con el examen de Pedro, ocurrió algo
similar: había mejorado mucho su actitud con respecto al protocolo de las formas de andar y el estar erguido en vez de algo encogido.
En la teoría, al principio, dudó y nos hizo temer lo peor pero, una vez arrancó, Pedro lo expuso correctamente.
En las técnicas de pie, estuvo acertado y superó bien ese bloque. Sin embargo en suelo dudó muchas veces y se equivocó en algunos detalles.
Ya en la kata, se le notaba bastante nervioso pero no llegó a equivocarse, aunque las distancias y las posiciones no fueron muy acertadas, estuvo aceptable.
Ahora tocaba esperar. Con nuestras dos chicas (Isa y Encarna), no tuvimos
que esperar tanto pero con ellos, al ser un número mayor de aspirantes, el desenlace no llegó hasta las dos de la tarde.
Fueron desfilando nombres de los aptos. A los no aptos, no se les nombra. Uno tras uno comenzaron a pasar por el Tribunal examinador, el cual estaba alineado, felicitando a los que habían superado la prueba y entregándoles el ansiado cinturón. De pronto el nombre de Francisco José fue enunciado en voz alta. Tras él, Pedro también fue nombrado. ¡¡ Ambos consiguieron superar la prueba y por tanto conseguían el cinturón negro!!
Nos encontramos llenos de satisfacción e ilusión por estos resultados. Un viaje de regreso con mucha alegría por parte de todos y orgullosos de haber conseguido superar la prueba que marca un comienzo en el camino del yudo.
Desde el Club les damos nuestra más sincera felicitación y esperamos que esto les sirva para afrontar la nueva temporada con más ilusión.
Ahora sí que podemos cerrar la temporada 2015-2016 con alegría y hacer frente a la nueva temporada con mucho optimismo e ilusión, esperando conseguir los objetivos marcados y dar a nuestros alumnos lo que buscan con este deporte.
A todos muchas gracias por confiar en nosotros, en nuestro equipo, en nuestros proyectos y programas formativos. Gracias por hacer posible que este club se sienta orgulloso de ser el CLUB FORUM.Grupo_Examen_001

Grupo_Examen_002

Examen Cinto Negro I


Sobre las 18:45 del sábado comenzó el primer examen de nuestra alumna Isabel Latorre. Con los nervios controlados, aunque algo perceptible en su voz, Isa empezó con la teoría. Su exposición sobre el saludo fue expuesto con seguridad, el siguiente bloque, las técnicas de tachi waza, supo expresar sus conocimientos técnicos de un modo fluido y sin equivocaciones. Tras esto, pasó a las técnicas de suelo en donde su uke, Pili, se compenetró muy bien con Isa, realizando un trabajo de suelo bastante bueno.
Por último, en la presentación del kata, Isa dudó al realizar el saludo pues, acostumbrada a la distancia del club (colchonetas rojas a seis metros), éstas estaban a ocho, la hizo dudar a la hora de colocarse para el saludo. Luego se percató y avanzó hasta la marca existente, que limitaba los seis metros. Isa comenzó con la primera técnica del primer grupo, Uki otoshi, con una soltura y fluidez como pocos lo habían realizado. A partir de ahí todo continuó bastante bien. Solo un fallo, en la colocación de la distancia del ataque de seoi nage, no era para preocuparse. Además, su uke supo maquillar muy bien el fallo y en el siguiente ataque por la izquierda, Isa corrigió la colocación con mucha naturalidad.
Isa finalizó su examen entre sudor, resuellos y alguna lágrima, al liberarse de toda la presión sometida por la prueba. Ahora faltaba el veredicto del Tribunal, aunque lo suponíamos positivo.
Tras de Isa, y un par de aspirantes más, fue el turno de Encarna. Aunque aparentemente tranquila, se la notaba más nerviosa que a Isa. La teoría no le supuso problema alguno y en las técnicas de pie tampoco tuvo complicaciones.
Ya en suelo, explicó y demostró las bases de las inmovilizaciones y sus conceptos. Le pidieron un trabajo de suelo cuando Uke se encuentra en posición cuadrúpeda y, ahí, dudó un poco y confundió algunas acciones pero salió airosa. Después le pidieron una inmovilización, una estrangulación y una luxación, ejecutándolas sin problemas.

El último bloque del examen, la kata Nage No Kata, lo hizo con bastante soltura y sin apenas fallos importantes. Tan solo en el Kata guruma cometió leves errores. Una vez fuera, la felicitamos por su buena actuación y suponíamos, al igual que con Isa, un aprobado para ella.
Llegado el protocolo de la entrega de cinturones, dieron paso a los cuartos danes, terceros, segundos… Y por fín los primeros danes. Para nuestra alegría, el primer nombre fue el de Isabel Latorre y el segundo Encarnación García, esto produjo unas ovaciones por parte de los miembros del club, familiares (maridos e hijos) y amigos presentes. Fue muy emotivo e ilusionante verlas ahí, sonrientes, con lágrimas en los ojos, recogiendo de los profesores del Tribunal, el ansiado cinturón negro. Cinturones que fueron puestos por sus profesores MariJ y Quini.
Por la noche, en la cena, las felicitaciones, las emociones y los agradecimientos mutuos afloraron hacia todos sus miembros. Tanto Isa como Encarna mostraron su alegría y agradecieron el apoyo de familia, maridos e hijos, así como el reconocimiento a sus ukes y un afectuoso cariño para MariJ y Quini.
Al día siguiente, domingo 10 de julio, sobre las 09:30, empezaba el examen de Francisco José. Pero este examen y el de Pedro os lo explicamos mañana. Hoy disfrutemos de nuestras dos madres que han sido constantes y capaces de llegar a obtener el cinturón negro, tras cinco años de prácticas.
Enhorabuena Isa y Encarna. Desde el Club os felicitamos y nos sentimos orgullosos de vuestra constancia.